
Por: Ashley Figueroa
La Forma del Agua es una película de fantasía romántica dirigida por Guillermo del Toro y estrenada en el año 2017 en Estados Unidos. El autor narra la historia de amor entre Elisa Esposito quien es una mujer muda y una criatura humanoide-anfibia. A demás, presenta diversos temas de interés social.
Al ver el poster de la obra, pensé: “Debe tratarse de una historia en la que una mujer se enamora de un hombre malvado y físicamente no agradable, así como La Bella y La Bestia.” Aunque el filme también abarca otros asuntos, mi idea no estuvo totalmente equivocada. La protagonista se encariña con un ser de apariencia fuera de lo normal. Por tal razón, de primera impresión podríamos pensar que es un monstruo. De hecho, la Real Academia Española (RAE) define monstruo de la siguiente manera: “Ser que presenta anomalías… Persona fea y cruel.”
Por otra parte, si dejamos a un lado el pensamiento de primera instancia y analizamos el comportamiento del personaje, podríamos cambiar de parecer. A pesar de que no es físicamente normal, no es un ser cruel. La belleza es un concepto relativo. Tal vez, algún espectador considere que la criatura no es agraciada y otra persona puede pensar lo contrario.
¿Qué es la crueldad? La RAE nos provee las siguientes definiciones: “Inhumanidad, fiereza de ánimo, impiedad. Acción cruel e inhumana.” Es decir, la crueldad no radica en la apariencia. No es una cara o un cuerpo lo que hace daño sino lo que se produce a través de estos. Somos crueles cuando agredimos a otro, al decir una mentira o al pensar solo en nuestro bienestar. Hay muchísimas formas de hacer maldad y considero que no es necesario mencionarlas, pues en el fondo todos conocemos el bien y el mal y también, la única forma de remediar todo lo anterior: AMANDO.

Excelente trabajo y magnífico uso del diccionario como fuente de apoyo para diferencias lo monstruoso de lo cruel. La crueldad no tiene caras como bien señalas y se derrumba bajo el peso del amor. Te felicito. Me parece la mejor entrada que has escrito. 8/8
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“Tal vez, algún espectador considere que la criatura no es agraciada y otra persona puede pensar lo contrario.” Me encanta esa línea, Ashley, porque es cierto. No solamente se aplica esto en la película con el hombre-anfibio, sino en la vida real con las personas que nos rodean. Y al igual que tú, yo pensé lo mismo sobre que la película sería parecida a La bella y la bestia, pero a un extremo diferente. Me encantó tu escrito!
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