
Por: Josette Rodríguez
El filme “La lengua de las mariposas” logra capturar el punto de vista de su protagonista, el cual es un niño conocido como Moncho, ante la sublevación militar contra la Segunda República que abrió paso a la guerra civil española. ¿Y qué se espera de la visión de un niño ante eventos violentos? La respuesta es tan sencilla como la inocencia. El niño se destaca por ser muy disciplinado, curioso y tímido. Mientras el personaje de Moncho va creciendo, ayuda a establecer una pizca de comedia a los sucesos de violencia que se presentan. Menciona frases como “la montó” y “estaban desnudos y se abrazaban” al hablar del acto sexual que observó entre Carmiña y su pareja. Su inocencia es tanta que no sabía distinguir entre “el bien y el mal.” El maestro, Don Gregorio, es quien ayuda a despertar el interés de Moncho por la educación, al contrario de la sociedad que buscaba obligarlo a tomar un bando entre los republicanos y los nacionalistas. Moncho se encariña demasiado con el maestro, pues era el único que le permitía tener la libertad de pensar por sí mismo.

Me quedé con ganas de leer más sobre la inocencia y cómo ésta puede servir de tabla de salvación en tiempos de guerra. Muy breve y general. 6/8
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Me gusto que fuiste directo al grano de como era Moncho, pero como dice la profesora también me quede con ganas de leer más. Quería ver si mencionabas en la parte del “bien y del mal” en cómo su inocencia era demasiada, por ejemplo Moncho le tenía mucho cariño al profesor pero al final su madre le pedía que le gritara cosas cuando estaba esposado y como al final terminó tirándole piedras. Quería ver cómo jugabas con eso pero aun así me gustó.
-Fabiola
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Muy buen escrito, creo que pudiste haber jugado más con esa perspectiva del niño ante la violencia. Una buena técnica sería definir la violencia desde su mentalidad inocente. En general, expusiste un buen texto.
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