
15 de mayo de 2019
Por: Josette Rodríguez
La película “Tesis” del director chileno Alejandro Amenábar, relata la historia de una estudiante universitaria llamada Ángela Márquez. Ángela es estudiante de Imagen y se encuentra realizando una tesis sobre la violencia audiovisual. Con su tesis la estudiante busca provar que a las personas les gusta la violencia. Estoy de acuerdo, la violencia vende y vende porque atrae. Ella misma lo demuestra cuando se siente atraída por el asesino de sus compañeras de universidad. Asimismo, las mujeres se acercaban a Bosco, el asesino, porque les parecía atractivo. Él lo sabía y se aprovechaba de su buena apariencia para amarrar a las mujeres a una silla y descuartizarlas mientras las grababa. Entonces, Bosco es la violencia y las mujeres se acercaban iconcientemente a lo que por años nos han enseñado que es atractivo. El típico “bad guy” de las películas norteamericanas, un hombre que fuma, bebe, va a fiestas y es mujeriego. Las grotescas imágenes que Bosco grababa vendían e inclusive uno de los profesores de la universidad era quien ayudaba a editarlas. Al final de la película, se muestran a distintas personas dentro de un hospital “enganchados” viendo el noticiero que estaba a punto de presentar dichas imágenes de violencia. Esto solo nos da a entender que la violencia es parte de nuestra cotidianidad. En algún punto de nuestras vidas nos hemos topado con situaciones de violencia que las personas nos han convencidos de que “no es tan grave.” Un ejemplo es cuando un niño le hala el pelo a una niña y sus padres le dicen que no se preocupe, que si lo hace es porque “él se gusta de ti.” Defendemos tanto la violencia que ya no sabemos qué punto de gravedad alcanza hasta que nos percatamos de que la violencia vende.

Buen comentario. Es Alejandro no Pedro. Confundiste Almodóvar con Amenábar. Te felicito por tus trabajos y sigue adelante siempre.
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